domingo, 16 de noviembre de 2014

Pasión.

Ojalá tú y yo. Ahora. Rozando nuestros labios con dulzura. Con la simple preocupación del roce de nuestra piel, de caricias a lo largo de nuestro cuerpo que se deslizan por los lugares más intimos y sensibles. Gemidos que se escapan de nuestra boca, temiendo salir; ropa decorando los rincones de la habitación que hace unos momentos fue arrojada de una en una, sin ninguna prisa por desvelar nuestra piel antes de tiempo.

Ojalá tu y yo, disfrutando de nuestro aroma, lanzando pequeños mordiscos por nuestros cuellos, pasando la lengua por donde ésta quiera pasar. Amándonos y disfrutando hasta el último ápice que queda de nosotros; aprendiendo anatomía en varias lecciones, las que hagan falta. Balanceándonos al unísono, como una coreografía ensayada, con nuestras respiraciones agitadas; y placer que viene y va, que recorre nuestro cuerpo y nos invade hasta llegar al climax, tu antes y yo después o quizás viceversa.

Ojalá nosotros, queriéndonos como nunca y sin preocuparnos por nada más que no fueses tú, o yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario