Nadie puede hacerte daño aunque la gente se empeñe. Cuando alguien te hace daño quedan marcas superficiales que no van mas allá de rallar la fina capa que nos cubre. Solo nosotros podemos ver que hay detrás de esa superficie, ahondar en la esencia, y puedes cuidarla como si fuese el mayor tesoro. Pero eso también te da el poder de destruirte. Es por eso que nos asusta ver en lo mas profundo de nosotros mismos, porque eso nos da poder a dejarnos completamente destrozados. Por eso te miras al espejo y no ves ojos, nariz o boca. Ves algo aterrador y horrible, algo que no quisieses haber visto ni en tus peores pesadillas.
Ves al verdadero monstruo que se esconde bajo huesos y piel. Ves al monstruo que te come por dentro alimentándose de tu ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario